Doce mujeres (edad media 46,6 años) con pigmentación facial moderada a severa (melasma, lentigos solares o hiperpigmentación postinflamatoria) fueron tratadas con tres sesiones de microneedling facial y aplicación tópica de RSCE cada tres semanas, más terapia LED y mascarilla con RSCE. A las 12 semanas se observó una reducción del 12,9 % en pigmentación superficial, 15,9 % en pigmentación profunda y 7,3 % en enrojecimiento cutáneo. También se registró una mejoría del 6,3 % en la textura (reducción de arrugas), junto con disminución significativa en los puntajes DLQI (−10) y MELASQoL (−30), sin eventos adversos graves.