Una mujer de 38 años con enfermedad de Behçet, antecedentes de cicatrización retardada y formación de queloides tras abdominoplastia, se sometió a reducción de labios mayores y exéresis de quistes vaginales y de Bartolino. Previamente se optimizaron los marcadores inflamatorios (PCR y VSG) mediante ajuste de colchicina. Durante y después de la cirugía se aplicaron exosomas de células madre de rosa tópicamente en dos capas, repitiéndose a la primera y cuarta semana postoperatoria. El proceso de cicatrización fue completo en seis semanas, sin dehiscencias, infecciones ni queloides, y con excelente resultado estético y funcional.