En este estudio prospectivo, aleatorizado y split-face participaron 28 adultos con signos de envejecimiento facial. Cada participante recibió tres sesiones con intervalo de tres semanas: en un lado del rostro se aplicó HACS junto con microneedling y en el otro, suero fisiológico con microneedling como control. Tras 12 semanas, la puntuación en la Global Aesthetic Improvement Scale (GAIS) fue significativamente mayor en el lado tratado con HACS (p = 0.005). Las mediciones instrumentales mostraron mejoras en arrugas (reducción del Ra, Rt y Rz hasta un 14%), elasticidad (+11.3%), hidratación (+6.5%) y pigmentación (−9.9% en el índice de melanina). Los análisis histológicos confirmaron mayor densidad de colágeno y fibras elásticas sin efectos adversos graves.