El estudio analizó las propiedades antiinflamatorias y regenerativas de los ASC-exosomes mediante ensayos in vitro con queratinocitos humanos, macrófagos y linfocitos T, así como en modelos murinos de inflamación cutánea. Los exosomas redujeron la secreción de citocinas proinflamatorias (IL-4, IL-31, TNF-α) y aumentaron mediadores antiinflamatorios como IL-10. En paralelo, estimularon la expresión de proteínas de unión intercelular (filagrina, involucrina y loricrina) y promovieron la síntesis de lípidos estructurales del estrato córneo, contribuyendo a la restauración de la barrera epidérmica. Los efectos fueron comparables o superiores a los obtenidos con corticosteroides tópicos.